El diseño de un restaurante comienza por comprender cómo conviven dos experiencias simultáneas: la del comensal y la del equipo que hace posible el funcionamiento cotidiano del establecimiento.
En Pepe Gascón Arquitectura entendemos los espacios de restauración como una arquitectura completa, donde la atmósfera, la iluminación, el confort acústico y la ergonomía deben acompañar a la propuesta gastronómica. El objetivo no es únicamente crear una imagen atractiva, sino conseguir que el cliente se sienta cómodo, disfrute del espacio y quiera prolongar o repetir la experiencia.
Cada proyecto parte de su contexto y de la identidad del negocio. En el interiorismo de Can Solà, ubicado en una masía histórica de Matadepera, la arquitectura establece una relación directa con el paisaje, el producto de proximidad y la cocina a la brasa. En el , los materiales locales y las piezas recuperadas reinterpretan la tradición constructiva del lugar desderestaurante Lantigua de Sigüenza una mirada contemporánea.
La organización funcional resulta igualmente determinante. La relación entre cocina, barra, comedor, almacenes y zonas de apoyo debe permitir que los recorridos de clientes, personal y servicio se desarrollen con naturalidad. Una distribución eficiente reduce desplazamientos innecesarios, evita interferencias y mejora tanto el funcionamiento del negocio como la experiencia de sus usuarios.
También buscamos combinar distintos grados de intimidad y flexibilidad. Mesas que puedan agruparse o separarse, bancadas que optimicen la capacidad, rincones más recogidos y espacios abiertos permiten adaptar el restaurante a grupos, momentos y niveles de ocupación diferentes.
La arquitectura puede participar además en la construcción de una marca. El interiorismo y la identidad gráfica de la Vermuteca 4 Latas nacen de una misma idea vinculada a compartir, socializar y reinterpretar el universo de las conservas.
En proyectos para cadenas de restauración, el diseño debe ser reconocible y, al mismo tiempo, adaptable. Motorino Pizzeria Napoletana Asia, el proyecto define un lenguaje espacial reconocible y adaptable para una cadena internacional, mientras que la conceptualización estratégica de New York Slice Philippines establece una identidad capaz de acompañar la expansión de la marca mediante establecimientos franquiciados.
La selección de materiales responde a criterios estéticos, pero también a su resistencia, mantenimiento y capacidad para envejecer correctamente. Buscamos soluciones con identidad propia que eviten depender de modas pasajeras y permitan que el restaurante conserve su vigencia con el paso del tiempo.
Desde la definición conceptual y la organización de los flujos hasta el interiorismo, el mobiliario, la iluminación, la identidad gráfica y la tramitación técnica, abordamos cada restaurante como un sistema en el que arquitectura, gastronomía y funcionamiento deben trabajar conjuntamente.