Interiorismo de un restaurante en una masía de Matadepera (Barcelona)
Can Solà: luz, naturaleza y cocina a la brasa
En las faldas del macizo de Sant Llorenç del Munt, Can Solà ocupa una masía histórica rodeada por un paisaje de gran presencia. La intervención busca que esa relación con la naturaleza forme parte de la experiencia gastronómica, incorporando la luz, el jardín y la vegetación al interior del restaurante.
La cocina se fundamenta en el producto de proximidad y la brasa lenta. Por ello, los hornos de carbón se sitúan a la vista, como antesala del comedor principal y expresión directa de la identidad culinaria del establecimiento. En el centro de la sala, un gran mueble de alacena organiza el espacio, expone productos frescos y da servicio al funcionamiento cotidiano.
El comedor se abre visualmente hacia el jardín y su encina central. Las mesas redondas, las bancadas y los comedores más recogidos de la parte antigua permiten alternar espacios amplios con rincones de mayor intimidad.
Azulejos vidriados, maderas recuperadas, lino, mimbre, ratán y caña construyen una atmósfera cálida y táctil. El verde oliva y el amarillo mostaza trasladan al interior los colores de la vegetación y del fuego, vinculando arquitectura, gastronomía e identidad gráfica en una propuesta concebida para disfrutar sin prisas.
- año 2019
- ubicación Can Solà del Pla. Matadepera (Barcelona)
- fotógrafo Aitor Estévez
